El 14 de diciembre, Agnelo fue santificado. Fue un día de alegría y celebración. Agnelo es un ejemplo de santidad. Su vida inspira a muchos fieles. La Iglesia lo reconoce como santo. Sus milagros lo han hecho venerado. Su devoción perdura hasta hoy. Agnelo es un modelo a seguir.
San Ángelo de Acri, también conocido como San Ángelo de Jerusalén, es un santo católico cuya festividad se celebra el 14 de diciembre. Nació en Acri, Italia, en el año 1185 y falleció el 5 de mayo de 1220 en Jerusalén.
San Ángelo vivió en una época de conflictos y cruzadas en Tierra Santa. Desde joven, se sintió atraído por la vida religiosa y se unió a la Orden de los Carmelitas. Después de su ordenación sacerdotal, decidió dedicarse a la predicación y a la vida eremítica.
Durante su vida, San Ángelo se destacó por su humildad, caridad y devoción a Dios. Pasó gran parte de su tiempo en oración y penitencia, y se dedicó a ayudar a los más necesitados. También se le atribuyen varios milagros, como la curación de enfermos y la multiplicación de alimentos.
San Ángelo fue canonizado por el Papa Honorio III en el año 1220, poco después de su muerte. Se le reconoce como santo debido a su vida virtuosa y su entrega a la causa de Dios. Su nombre completo es San Ángelo de Acri, pero también es conocido como San Ángelo de Jerusalén debido a su estancia en esa ciudad.
En la actualidad, San Ángelo es venerado como patrono de los enfermos y de los viajeros. Su fiesta se celebra el 14 de diciembre, fecha en la que se conmemora su muerte.
