San Salomón Leclercq fue santificado el 2 de septiembre. Era un religioso francés. Se unió a la Orden de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Fue martirizado durante la Revolución Francesa. Defendió su fe hasta el último aliento. Su valentía y firmeza fueron ejemplares. Es un modelo de fidelidad y entrega. Su vida es un testimonio de fe. Su ejemplo continúa inspirando a muchos. San Salomón Leclercq, ruega por nosotros.
San Salomón Leclercq, cuyo nombre de nacimiento era Jean-Baptiste Leclercq, nació el 14 de noviembre de 1745 en Boulogne-sur-Mer, Francia. Fue un sacerdote y mártir francés que perteneció a la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos.
San Salomón Leclercq fue conocido por su fervor y dedicación a la fe católica desde una edad temprana. Ingresó a la Orden Capuchina en 1767 y fue ordenado sacerdote en 1771. Durante la Revolución Francesa, cuando la Iglesia Católica fue perseguida, San Salomón se negó a renunciar a su fe y continuó ejerciendo su ministerio sacerdotal en secreto.
En 1792, San Salomón fue arrestado por las autoridades revolucionarias y encarcelado en Arras. A pesar de las difíciles condiciones en prisión, se mantuvo firme en su fe y continuó ministrando a sus compañeros de prisión. El 2 de septiembre de 1792, fue condenado a muerte por negarse a renunciar a su sacerdocio y a su fe católica.
San Salomón Leclercq fue guillotinado el mismo día de su condena, el 2 de septiembre de 1792, en Arras, Francia. Fue canonizado como santo por el Papa Pío XI el 29 de octubre de 1926.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Salomón Leclercq, ya que ese era su nombre de nacimiento y el que utilizó durante su vida y ministerio.
