El 20 de mayo, San Protasio Chong Kuk-bo fue santificado. Él fue un mártir coreano. Fue ejecutado en 1839. San Protasio fue uno de los 103 mártires coreanos. Fueron canonizados por Juan Pablo II. Los mártires murieron por su fe. Ellos son ejemplo de valentía. San Protasio es un modelo a seguir. Su ejemplo inspira a muchos fieles.
San Protasio Chong Kuk-bo, cuyo nombre también se conoce como San Andrés Chong Hwa-gyong, nació el 20 de mayo de 1794 en Corea. Fue martirizado y murió el 22 de septiembre de 1839 en Seúl, Corea del Sur.
San Protasio Chong Kuk-bo vivió durante un período de persecución religiosa en Corea, conocido como la Persecución de Sinhae. Durante este tiempo, el gobierno coreano prohibió el cristianismo y persiguió a los cristianos, considerándolos una amenaza para la estabilidad del país.
San Protasio Chong Kuk-bo era un laico y un catequista dedicado. Fue arrestado y torturado por su fe en varias ocasiones, pero nunca renunció a su creencia en Cristo. Finalmente, fue arrestado nuevamente y condenado a muerte por su negativa a renunciar al cristianismo.
San Protasio Chong Kuk-bo fue ejecutado mediante decapitación en Seúl. Su martirio y su valentía en defender su fe lo convirtieron en un símbolo de resistencia y devoción para los católicos coreanos.
San Protasio Chong Kuk-bo fue canonizado como santo por el Papa Juan Pablo II el 6 de mayo de 1984. Es considerado uno de los mártires coreanos y es venerado como un santo y mártir en la Iglesia Católica. Su nombre por el que se conoce como santo es San Protasio Chong Kuk-bo, aunque también se le conoce como San Andrés Chong Hwa-gyong.
