Teresa fue santificada el 5 de septiembre, era una mujer sencilla, humilde y compasiva, dedicó su vida a ayudar a los más necesitados, su labor fue reconocida por la iglesia, su ejemplo sigue siendo una inspiración, su fe y amor al prójimo la llevaron a la santidad, su santificación es un ejemplo de entrega y servicio, su vida nos enseña a ser mejores personas, su legado perdurará por generaciones.
El santo Teresa de Calcuta, cuyo nombre de nacimiento era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, nació el 26 de agosto de 1910 en Skopje, Macedonia, que en ese momento formaba parte del Imperio Otomano. Sin embargo, fue bautizada el 27 de agosto de ese mismo año.
Teresa de Calcuta falleció el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, India, a la edad de 87 años. Durante gran parte de su vida, vivió en Calcuta, donde fundó la congregación de las Misioneras de la Caridad en 1950.
La historia de su vida está marcada por su dedicación y servicio a los más pobres y necesitados. Después de enseñar durante varios años en una escuela en Calcuta, Teresa de Calcuta sintió una llamada interior para ayudar a los más desfavorecidos. Abandonó su vida como monja y comenzó a trabajar en los barrios más pobres de Calcuta, brindando atención médica, comida y refugio a los enfermos y moribundos.
Su labor humanitaria se extendió rápidamente y fundó numerosos hogares para los más necesitados en diferentes partes del mundo. Su dedicación y amor incondicional hacia los demás la llevaron a ser reconocida internacionalmente y a recibir numerosos premios, incluido el Premio Nobel de la Paz en 1979.
Teresa de Calcuta fue canonizada como santa por el Papa Francisco el 4 de septiembre de 2016, casi 19 años después de su fallecimiento. Fue reconocida por su incansable labor en favor de los más pobres y su ejemplo de amor y compasión hacia todos los seres humanos.
El nombre por el que se conoce a este santo es «Teresa de Calcuta», aunque su nombre de nacimiento era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu. Sin embargo, después de convertirse en monja, adoptó el nombre de Teresa en honor a Santa Teresa de Lisieux, una santa francesa conocida como «Santa Teresita del Niño Jesús». A lo largo de su vida, se le conoció comúnmente como «Madre Teresa».
