El 21 de abril se celebra la festividad de Romás, una deidad venerada por miles de seguidores. Los devotos acuden a los templos para rendirle homenaje, ofreciéndole flores y velas. Romás es conocido por ayudar a los que sufren y otorgar prosperidad. La celebración es muy importante para la comunidad, quienes participan en procesiones y festivales. En este día, se realizan rituales de purificación y se pide la intercesión de Romás en diferentes aspectos de la vida. La festividad es una muestra de la devoción y creencia en esta divinidad.
El santo Romás, también conocido como San Romás, nació en el año 257 d.C. en la ciudad de Antioquía, en la actual Turquía. Murió el 21 de abril del año 303 d.C. en Cesarea de Palestina.
Romás vivió durante el reinado del emperador Diocleciano, quien promovió una feroz persecución contra los cristianos. A pesar de esto, Romás se convirtió al cristianismo y comenzó a predicar la fe en Jesucristo.
Debido a su valentía y dedicación a la fe, Romás fue arrestado y llevado ante el gobernador de Cesarea. A pesar de las torturas y los intentos de hacerlo renunciar a su fe, Romás se mantuvo firme en su creencia y se negó a adorar a los dioses paganos.
Finalmente, Romás fue condenado a muerte y decapitado el 21 de abril del año 303 d.C. Su martirio y su valentía en defensa de la fe cristiana lo convirtieron en un símbolo de la resistencia y la fidelidad a Dios.
El proceso de canonización de Romás como santo ocurrió en una fecha posterior a su muerte, aunque no se tiene un registro exacto del año. Sin embargo, su culto y veneración se extendieron rápidamente, especialmente en la región de Palestina y en el Imperio Bizantino.
El nombre por el que se conoce a este santo es «Romás», aunque también es conocido como «Román» en algunas tradiciones. Su festividad se celebra el 21 de abril de cada año, en conmemoración de su martirio.
