Juana, mujer sencilla, dedicada a la fe. Vivía en una pequeña aldea. Todos la conocían por su bondad. Ayudaba a los necesitados con amor. Siempre con una sonrisa en el rostro. Su devoción la llevó a la santidad. El 20 de marzo, fue canonizada. Ahora es conocida como Juana, la santa.
El santo Juana, también conocido como San Juan de Capistrano, nació el 20 de marzo de 1386 en Capistrano, Italia. Fue un fraile franciscano y predicador reconocido por su fervor religioso y su dedicación a la fe.
San Juan de Capistrano murió el 23 de octubre de 1456 en Ilok, Croacia. Durante su vida, viajó extensamente por Europa y predicó en varios países, incluyendo Italia, Alemania, Polonia y Hungría.
La historia de su vida está marcada por su compromiso con la justicia y la defensa de la fe católica. San Juan de Capistrano fue un defensor de la Iglesia y participó activamente en la lucha contra la herejía y la reforma religiosa. También fue conocido por su labor en la promoción de la paz y la reconciliación entre los diferentes grupos religiosos.
San Juan de Capistrano fue canonizado como santo por el Papa Alejandro VIII en 1690. Su santidad se atribuye a su dedicación a la fe, su labor misionera y su influencia en la vida religiosa de su tiempo.
El nombre por el que se conoce a este santo es San Juan de Capistrano, en honor a su lugar de nacimiento y su dedicación a la fe cristiana.
