Jacobo fue santificado el 12 de diciembre, es una celebración muy importante para los creyentes, su vida fue ejemplo de fe y amor, su devoción hacia Dios era inmensa, dedicó su vida a ayudar a los más necesitados, su bondad y generosidad eran reconocidas por todos, su legado perdura en la memoria de los fieles.
El santo Jacobo, también conocido como Santiago el Mayor, nació en el año 1 d.C. en Betsaida, Galilea, que en la actualidad se encuentra en Israel. Fue uno de los doce apóstoles de Jesús y hermano de Juan el Evangelista.
La historia de su vida está principalmente documentada en el Nuevo Testamento de la Biblia. Jacobo era pescador de profesión y fue llamado por Jesús para ser uno de sus discípulos. Junto con Pedro y Juan, formó parte del círculo íntimo de Jesús y estuvo presente en momentos clave de su ministerio, como la Transfiguración y la Oración en el Huerto de Getsemaní.
Después de la muerte de Jesús, Jacobo se convirtió en uno de los líderes de la comunidad cristiana primitiva en Jerusalén. Fue conocido por su celo y dedicación a la fe cristiana, y se le atribuyen varios milagros y conversiones.
En el año 44 d.C., el rey Herodes Agripa I ordenó la ejecución de Jacobo, convirtiéndolo en el primer apóstol en ser martirizado. Fue decapitado en Jerusalén, y su muerte se convirtió en un símbolo de valentía y fidelidad a la fe cristiana.
La santidad de Jacobo fue reconocida por la Iglesia Católica, y en el año 44 d.C. fue canonizado como santo. Su festividad se celebra el 25 de julio, y es conocido como el patrón de España y de los peregrinos del Camino de Santiago.
El nombre por el que se conoce a este santo, Santiago, proviene del latín «Iacobus» y del griego «Iakobos», que a su vez deriva del hebreo «Ya’aqov». Es un nombre muy común en muchos países hispanohablantes y se utiliza tanto como nombre propio como apellido.
