El 2 de agosto, Francisco fue santificado, Papa amado por muchos, ejemplo de humildad y caridad, su vida dedicada al servicio, dedicación a los pobres y desfavorecidos, inspiración para millones de personas, su legado perdurará por generaciones, su espíritu de entrega y amor incondicional. Su canonización fue un momento histórico, celebrado por la Iglesia y el mundo, Francisco es un modelo a seguir, su bondad y compasión trascienden el tiempo.
El santo Francisco de Asís nació el 2 de agosto de 1182 en Asís, Italia. Fue bautizado con el nombre de Giovanni di Pietro di Bernardone, pero es conocido como Francisco de Asís.
Francisco vivió una vida llena de cambios y transformaciones. Proveniente de una familia adinerada, inicialmente se dedicó a disfrutar de los placeres mundanos. Sin embargo, después de una serie de experiencias espirituales, decidió renunciar a su riqueza y estilo de vida lujoso para seguir una vida de pobreza y servicio a Dios.
Fundó la Orden Franciscana, que se basaba en los principios de la pobreza, la humildad y la devoción a Dios. Francisco y sus seguidores vivían en la pobreza, predicaban el evangelio y ayudaban a los necesitados. También se destacó por su amor y respeto hacia la naturaleza y los animales.
Francisco murió el 3 de octubre de 1226 en Asís, Italia, a la edad de 44 años. Fue canonizado como santo por el Papa Gregorio IX el 16 de julio de 1228, tan solo dos años después de su muerte. Se le considera el santo patrono de los animales y del medio ambiente.
El nombre por el que se conoce a este santo es Francisco de Asís, aunque también es conocido como San Francisco de Asís o simplemente San Francisco. Su vida y enseñanzas han dejado un legado duradero en la Iglesia Católica y continúa siendo una figura venerada y admirada por su humildad y amor hacia Dios y la creación.
