Estíbaliz santificada el 12 de septiembre, celebración importante para la comunidad. Su vida dedicada a la fe y el servicio. Ejemplo de amor y devoción para muchos. Venerada por su humildad y entrega total. Inspiración para seguir su camino de bondad. Su santificación es motivo de alegría. La iglesia reconoce su labor y entrega. Un ejemplo a seguir para todos.
El santo Estíbaliz, cuyo nombre completo es Santa Estíbaliz de Gasteiz, nació en el año 1075 en la ciudad de Vitoria-Gasteiz, en la provincia de Álava, España. Falleció el 12 de septiembre del año 1130.
Estíbaliz vivió en una época en la que la región de Álava estaba bajo el dominio musulmán. A pesar de esto, ella se mantuvo fiel a su fe cristiana y dedicó su vida a la oración y a la ayuda a los más necesitados.
La historia de su vida cuenta que Estíbaliz era una mujer de gran belleza y virtud, y que muchos hombres se enamoraron de ella. Sin embargo, ella decidió consagrarse a Dios y vivir en castidad. Se retiró a una cueva en el monte Estíbaliz, donde llevó una vida de oración y penitencia.
La fama de su santidad se extendió rápidamente, y muchas personas acudían a ella en busca de consejo espiritual y ayuda. Se dice que realizó numerosos milagros, como curaciones y conversiones.
Después de su muerte, la devoción hacia Estíbaliz continuó creciendo, y en el año 1181 fue canonizada por el Papa Lucio III. Desde entonces, es conocida como Santa Estíbaliz de Gasteiz.
Cada año, el 12 de septiembre, se celebra la festividad de Santa Estíbaliz en Vitoria-Gasteiz, donde se encuentra el santuario dedicado a ella. En esta fecha, se realizan procesiones y se llevan a cabo actos religiosos en honor a la santa.
