Beato Román Sitko, nacido en Ucrania, dedicó su vida a Dios, siendo un ejemplo de virtud y santidad. Fue sacerdote misionero, cuidando enfermos y pobres, siendo un gran defensor de los derechos humanos. Fue martirizado durante la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un mártir de la fe. Su canonización el 12 de octubre lo declaró santo, siendo un gran ejemplo de amor y entrega a Dios para todos los fieles.
El beato Román Sitko nació el 27 de noviembre de 1880 en Polonia y falleció el 11 de noviembre de 1942 en el campo de concentración de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial.
Román Sitko vivió en la ciudad de Przemy?l, en el sureste de Polonia. Fue un sacerdote católico y miembro de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús y de María Inmaculada.
La historia de su vida está marcada por su dedicación a la fe y su valentía durante la ocupación nazi en Polonia. Durante la Segunda Guerra Mundial, Román Sitko se convirtió en un líder espiritual y moral para su comunidad, brindando apoyo y consuelo a los perseguidos y oprimidos.
Fue arrestado por los nazis en 1941 y enviado al campo de concentración de Auschwitz, donde fue sometido a condiciones inhumanas y torturas. A pesar de esto, Román Sitko mantuvo su fe y continuó brindando consuelo y esperanza a sus compañeros prisioneros.
El beato Román Sitko fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 13 de junio de 1999, junto con otros 107 mártires polacos. Fue reconocido como un mártir de la fe y un ejemplo de valentía y resistencia ante la opresión.
El nombre por el que se conoce a este santo es Beato Román Sitko.
